El pase largo de Lunin y Brahim deciden el Teresa Herrera
Un saque profundo y un contragolpe ponen en valor recursos de transición del Real Madrid
ANÁLISIS ÁREA RIVAL
Deportivo de La Coruña 0-1 Real Madrid. Un lanzamiento largo del portero que dejó a Brahim Díaz solo en el uno contra uno decidió el Trofeo Teresa Herrera y convierte el choque en una prueba de recursos más que en una muestra de dominio sostenido. El resultado deja dos lecturas principales: la capacidad madridista para transformar una acción aislada en gol y el carácter de ensayo de la gestión de minutos de Mourinho.
Un recurso claro: el pase largo como arma práctica
El gol nació de un envío largo de Lunin que abrió el juego al espacio y permitió a Brahim culminar el contragolpe. Esa acción apunta a una alternativa ofensiva para el Real Madrid: aprovechar envíos en profundidad para generar superioridad en transición. No puede extrapolarse a toda la temporada, pero en este partido concreto ese recurso resultó decisivo.
Rotación y gestión de cargas: Mourinho probando piezas
El encuentro funcionó como un ensayo de reparto de minutos. Mourinho defendió la rotación tras el partido y dejó pistas sobre la planificación: Fede y Arda completaron 45 minutos, mientras cinco jugadores trabajaron en Valdebebas. Brahim explicó que está adaptándose al rol que le pide el técnico y contó que le pidieron jugar por dentro y participar en la construcción; su gol sugiere que puede ofrecer soluciones tanto en ruptura como en apoyo posicional.
Ambiente, tensión arbitral y señales para el Deportivo
Riazor no fue neutral. Vinicius fue abucheado por una zona de la afición en cada toque, un síntoma del clima local que condicionó la percepción del encuentro. Mourinho protagonizó un encontronazo con el árbitro tras tarjetas mostradas a Rüdiger y Camavinga que no se mostraron al Deportivo, una escena que subraya la tensión competitiva incluso en un amistoso. Para el Deportivo, el partido deja una lectura mixta: solidez defensiva hasta el gol y continuidad en la dinámica positiva tras la victoria ante el Genoa cuatro días antes, pero sin la claridad ofensiva necesaria para generar peligro en transiciones similares.
Qué implica esto hacia adelante
Para el Real Madrid, el Teresa Herrera apunta a dos cuestiones: la eficacia puntual de las transiciones con pases largos y la idea de Mourinho de gestionar cargas antes de entrar en competición seria —el entrenador pronosticó: ‘La semana que viene, en serio’—. Brahim sale reforzado como alternativa para los espacios entre líneas y para finalizar contragolpes; su tanto y la manera en que llegó pueden impulsar su participación en pruebas venideras. Para el Deportivo, mantener la competitividad en Riazor y encajar poco es un dato positivo, pero necesita mayor profundidad ofensiva para convertir encuentros cerrados en resultados favorables.
El siguiente compromiso del Real Madrid en la pretemporada será ante el Schalke 04 el 16 de agosto; será otra oportunidad para comprobar si el pase largo se convierte en un recurso recurrente o si fue una solución puntual en un amistoso de tanteo.




























































